Del 18 al 24 de marzo, un grupo de alumnos de nuestro centro vivió una de esas experiencias que dejan huella: un viaje educativo a Irlanda, concretamente a la localidad de Drogheda, donde tuvieron la oportunidad de practicar inglés en un entorno real, conocer una nueva cultura y disfrutar de actividades que combinaban aprendizaje, convivencia y diversión.
Convivencia con familias irlandesas: una inmersión lingüística total
Uno de los aspectos más enriquecedores del viaje fue, sin duda, la convivencia con familias anfitrionas. Desde el primer momento, nuestros alumnos fueron recibidos con los brazos abiertos por hogares irlandeses que les ofrecieron cariño, compañía y una oportunidad única para mejorar su nivel de inglés en situaciones cotidianas.
Hablar durante las comidas, preguntar por la rutina diaria o simplemente compartir momentos con la familia ayudó a los estudiantes a ganar soltura, ampliar vocabulario y comunicarse con mayor confianza. La experiencia también les permitió conocer costumbres, gastronomía y valores diferentes, fomentando la empatía y el respeto intercultural.
Clases y visitas en ELI School
Durante su estancia, los alumnos asistieron cada mañana a la ELI School de Drogheda, un centro educativo especializado en enseñanza de inglés para estudiantes internacionales. Allí participaron en dinámicas de grupo, juegos lingüísticos y actividades adaptadas a su nivel.
El primer día, el equipo de ELI les ofreció una visita guiada por la zona céntrica de Drogheda, mostrándoles sus principales monumentos e historias locales. Pasearon por el puente del río Boyne, la iglesia de San Pedro y la puerta de San Lorenzo, una de las entradas medievales más conocidas de la ciudad.
Otro de los días visitaron la fortaleza de Drogheda, un lugar cargado de historia que ha sido testigo de numerosas batallas a lo largo de los siglos. Allí, los alumnos aprendieron sobre la evolución de la ciudad, sus conflictos y el valor patrimonial que representa este espacio para Irlanda.
Dublín: tres excursiones para descubrir la capital
Durante la semana se realizaron tres salidas muy especiales a Dublín, que permitieron a los estudiantes conocer la capital irlandesa desde distintos enfoques.
Free Tour por Dublín
La primera salida fue un free tour guiado por el centro de Dublín, donde recorrieron lugares emblemáticos como Grafton Street, el Trinity College, el Castillo de Dublín o la zona del Temple Bar. A través de historias, anécdotas y curiosidades, descubrieron el alma de esta ciudad vibrante, marcada por la literatura, la música y la lucha por la independencia.
Museos de armas y arte contemporáneo
En la segunda excursión, los alumnos visitaron dos museos muy diferentes pero igualmente fascinantes: el Museo de Armas de Dublín, con una impresionante colección de objetos históricos y uniformes de guerra, y el Museo de Arte Contemporáneo, donde el arte moderno y las instalaciones interactivas despertaron la curiosidad y la creatividad del grupo.
Una tarde libre… ¡a nuestro aire!
La tercera salida fue quizá la más divertida: una tarde libre por Dublín. Los estudiantes aprovecharon para pasear, hacer compras, descubrir tiendas curiosas, probar algún dulce típico y llevarse recuerdos en forma de camisetas, postales y pequeños souvenirs. Fue un momento de libertad y autonomía que les permitió aplicar todo lo aprendido en un contexto real, rodeados del ambiente animado de la ciudad.
Una experiencia que va más allá del idioma
Más allá del aprendizaje del inglés, este viaje ha sido una experiencia de crecimiento personal y convivencia. Nuestros alumnos han demostrado madurez, responsabilidad y entusiasmo. Han conocido nuevas formas de vivir, han establecido lazos con personas de otra cultura y han reforzado su espíritu de grupo.
Desde el colegio, queremos agradecer a todas las familias irlandesas, al equipo de ELI School, a los profesores acompañantes y, sobre todo, a nuestros alumnos por su actitud ejemplar. Viajes como este son una muestra de que aprender también es salir, explorar y atreverse.
Este ha sido solo el principio de muchas aventuras. Irlanda ya forma parte de nuestros recuerdos… ¡y quién sabe si del futuro de algunos de nuestros alumnos también!
Gonzalo Quintanar Camacho